sábado, 7 de septiembre de 2019

Una fiel acompañante en el camino de la sobrevivencia

Hoy retiro mi estufita de gas. Es un momento emotivo porque mientras la lavaba para guardarla (y después reciclarla) pensaba en todo lo que significó para mí: en primera, la estufa y el mueble en la que estaba fue un "regalo" de la inquilina anterior, o sea, la abandonó y básicamente fue nuestro primer mueble de linea blanca. Cuando llegamos a este departamento, Neto y yo no compartíamos nada mas que la estufa, después vinieron más muebles y electrónicos pero la estufa fue la primer cosa que representó nuestro periodo como roomies. 

Cuando nos conocimos (en ese momento tenia sosa cáustica porque estaba a punto de lavarla)
Cuando Neto y yo la ocupábamos


Además, cuando Neto se fue y me apropié completamente de la cocina, me dediqué a cocinar más, incluso se convirtió en uno de mis propósitos de año nuevo. Mi primer objetivo fue aprender a hacer arroz y, después de casi 10 años intentándolo en diferentes cocinas, fue en esa estufa que logré hacer un arroz perfecto. Después de dominar el arroz rojo, logré dominar algunas de sus múltiples facetas: con verdura, blanco, chino y al final, el arroz es algo que nunca falta en mi cocina. Gracias estufa.



Desbloqueado ese logro, me comprometí a hacer más guisos, comenzando por los básicos de la comida mexicana y algunas veces experimento de acuerdo con lo que hay en el refri. Esa estufa pudo aguantar perfectamente las horas interminables de la hervidera de frijoles y el de las papas, en ella cociné la primera tinga de pollo que preparé especialmente para celebrar el mes de septiembre en mi depa. Hubo tortas de espinaca, tortas de papa (esas no gustaron), incontables bisteces encebollados, pechugas de pollo, perfeccioné mis pancakes, y cociné huevos de incontables maneras, incluso, los huevos a la mexicana se volvieron la especialidad de la casa, y fue gracias a la estufa que fortuitamente nos dejó aquella inquilina.

 



Bisteces encebollados con arroz y ensalada, arroz y frijoles, sándwich de omelette de queso, los primeros chilaquiles que preparé, las acelgas que hacemos con la comida del mercado de trueque, unas sincronizadas, y huevo con nopales en salsa roja.

¿Qué hubiera pasado si se la hubieran llevado? ¿Cuánto tiempo hubiéramos tardado en tener un lugar en donde cocinar? Nos pudo haber faltado sillones, tele, microondas, cualquier cosa,  pero no comida caliente, al menos para cocinar unos huevos o un espagueti siempre tuvimos.

Una vez más, gracias estufa, gracias por acompañarme en mis primeros pasos como una cocinera, prometo que seguiré aprendiendo más.


Una de las últimas fotos que le tomé 

martes, 13 de agosto de 2019

Todo lo que sé para reciclar en la CDMX

Les voy a contar sobre cómo un chilango puede reciclar en una casa huevo: desde el momento en el que se desocupa un envase hasta que llega al centro de acopio (encargados de llevar los productos a los centros de reciclaje).

La mayoría de los habitantes de la Ciudad de México vivimos en espacios pequeños, el espacio suficiente para estar más o menos cómodos y, al mismo tiempo, algunos estamos comenzando a desarrollar una conciencia ambiental. Esto, combinado, puede hacer corto circuito en nuestras cabezas porque ¿cómo vamos a cuidar al ambiente si tenemos que procurarnos nosotros primero? Spoiler alert: no es fácil, y menos en la Ciudad de México (o México en general). Por supuesto que no planeamos salvar al planeta pero al menos sí tener la conciencia tranquila y saber que hacemos todo lo que está en nuestras manos (desde nuestra trinchera) para poder ayudar al ambiente. 

Reciclar es justamente EL gran comienzo, reciclar trae más beneficios de los que creemos/conocemos/cuentan, en primera, te obliga a ser ordenado porque si vives en un lugar pequeño forzosamente tienes que asignarle un lugar a tu reciclaje y es indispensable mantenerlo limpio y ordenado para que no se hagan bichos. En lo personal, yo le asigné tres huacales al reciclaje (los conseguí a 10 pesos en el mercado, los limpié y lijé) y, conforme se van llenando los voy ordenando, debo admitir que hay veces en las que dejo que se llenen más de lo planeado para que valga la pena la acomodada, o espero hasta un día antes de llevarlo al centro de acopio para ordenarlo pero es porque, afortunadamente, tengo un patio pequeño. Lo que sí es de suma importancia es no poner nada en los huacales hasta que esté libre de materia orgánica.

Tips para ordenar tu reciclaje:

  • Asignale un espacio en tu casa, es indispensable no estarlo moviendo o dejándolo por doquier porque te vas a volver loco.
  • Asignale un contenedor: cajas, huacales, botes, bolsas reciclables o cualquier contenedor que se acople a tu casa para meterlo y mantenerlo ordenado y seco. Ojo: debes de tener en cuenta que el objeto que ocupes para poner tu reciclaje es, probablemente, lo que utilizaras para llevarlo/trasportarlo al centro de acopio.
  • Queda prohibido meter algo sucio en los contenedores asignados. Tetrapack, pet, latas e incluso las cajas de pizza deben de ir completamente libres de materia orgánica, esto tiene dos beneficios: no se te hacen hormigas o cucarachas y, además, es la manera correcta de reciclar ya que, si se les hacen hongos o lixiviado, es muy probable que esos envases ya no sirvan ni para reciclarlos: ¡a la basura!
  • Si dejas tu reciclaje en el patio, no dejes el cartón o papel ahí salvo que sea en un contenedor cerrado porque si llueve puede mojarse y es difícil secarlo o muchas veces se echa a perder. 

Este es el momento crucial en el proceso de reciclar: ordenarlo, porque te das cuanta de qué es lo que más consumes y cuánto consumes.
A la derecha se ven los huacales que utilizo para guardar el reciclaje y también se observa la variedad de productos que podemos reciclar y que si no lo hacemos terminan en la basura.


La gran ventaja que te otorga reciclar es que te das cuenta de cuánto consumes y qué es lo que más consumes. Cada vez que acomodo mi reciclaje me doy cuenta de qué es lo que más consumimos en mi casa y me da la oportunidad de buscar una alternativa para consumir menos o cambiar mis hábitos de consumo, porque el ideal es consumir mucho menos pero, a veces, no sabemos ni por donde empezar, es por eso que reciclar te da la oportunidad de visualizar tu consumo y poder tomar acciones pequeñas para consumir sabiamente o dejar de consumir. 

Un ejemplo de mi cambio de hábitos de consumo sucedió cuando compraba sobres de atún porque son más prácticos (sin agua que escurrir) pero el sobre se va directamente a la basura y, en cambio, la lata se puede reciclar, entonces ahora compro atún en lata aunque tenga que sacarle el agüita. Con el tiempo nos vamos dando cuenta de este tipo de detalles a la hora de comprar cualquier producto, ahora que voy al super prefiero comprar las cosas que vienen en empaques que sé que se pueden reciclar para que la basura sea menos.

Otro ejemplo es el de la reducción de consumo. Sucedió la última vez que acomodé mi reciclaje: fue alarmante la cantidad de botellas de vidrio que acumulamos, todas, salvo unas cuantas, eran de cerveza. Descubrimos la tendencia y entonces implementamos una solución: compramos un growler (es una jarra de vidrio, cerámica o acero inoxidable utilizada para transportar cerveza de barril) para ir a nuestra cervecería de confianza a llenarlo y, de esa manera, dejaremos de acumular tanto vidrio (dejaremos porque aún no lo ocupamos, pero tampoco hemos comprado botellas).

Un ejemplo en donde están involucrados el cambio de hábitos de consumo y la reducción nos sucedió con los empaques de huevo: las cajas de cartón de huevo no las aceptan en donde vamos a reciclar (Mercado de Trueque) porque a pesar de ser cartón ya fue reciclado n cantidad de veces, entonces, como el papel es materia orgánica, cuando se va al tiradero de basura y pasan los años suelta CO2, y para evitar eso, comenzamos a comprar el huevo en las cajas de pet 1, que es el que más se recicla en la CDMX. Después nos dimos cuenta que eran demasiadas las cajas de huevo que teníamos en el reciclaje y entonces, comenzamos a comprar la caja grande para que se redujera aún más el consumo. El siguiente paso sería ir a comprarlo al mercado en donde lo venden suelto para que, con solo llevar una bolsa, la basura como el reciclaje sea 0.

Sí es muy emocionante llevar tu reciclaje y saber que entre más lleves sales con más cositas pero, hay que detenernos un momento y pensar que el ideal en realidad es consumir menos. Incluso podríamos llevar un calendario de cada vez que vamos al centro de acopio y escribir el peso de lo que entregamos con el objetivo de tardar más en juntar lo que llevamos la primera vez o llevar cada vez menos.

Respecto al cuidado y tratamiento del reciclaje, debes de tener en cuenta que cuesta trabajo, es un proceso laborioso y al inicio cuesta más porque no estas acostumbrado. El proceso comienza desde que terminas de usar el envase o envoltura y tienes que quitarle los restos de comida o producto, acomodarlo en el lugar asignado, esperar para acumular más y cuando tengas suficiente, acomodarlo nuevamente para llevarlo al lugar que tienes planeado, pararte un domingo temprano, llevarlo, sentir paz por un instante y repetir.


Es mi programa preferido de la CDMX porque está muy bien planeado, es a donde llevo mi reciclaje desde el 2012. Se trata de un evento que ocurre el segundo domingo de cada mes en diferentes lugares de la ciudad (va de acuerdo con un calendario) en donde desde las 8:00 am (siempre son muy puntuales) comienzan a recibir el reciclaje y, de acuerdo con el peso, les dan puntos que pueden canjear por bienes (generalmente verduras, plantas, quesos y mieles) originarios de algunas alcaldías de la misma ciudad. Los comerciantes van a canjear sus productos por puntos y al final a ellos les paga la CDMX con dinero de verdad.

Es un evento muy padre porque ves a muchas familias esforzándose por levantarse temprano para ir a dejar su reciclaje, hay personas que llegan hasta una hora antes para no formarse o para alcanzar más productos y los mejores (aunque también he ido al final y siguen estando frescos). Ha habido veces en las que no llegamos temprano o tenemos cosas que hacer pero vamos a entregarlo a las donaciones (es un espacio en el mercado en donde no te formas, donas tu reciclaje sin recibir nada a cambio) porque es el único lugar que conocemos que se pone en lugares accesibles y reciben más materiales que en otros centros de acopio (donde solo reciben papel, pet y aluminio).


¿Qué puedes reciclar? 
A continuación un lista de las cosas que puedes reciclar (cosas que ni sabias)

Pet 1 y 2: botellas de plástico, de shampu, de jabón para lavar trastes, botellas de cloro, de jabón para ropa, de productos de limpieza, botellas de medicina, en general, cualquier plástico que tenga el 1 y el 2 encerrado en el símbolo de reciclaje ♻, cuando comiences a revisar lo que estas a punto de tirar te asombraras de los productos que ni sabias que se podían reciclar.

Aluminio, latas, fierro, vidrio, tetrapack, papel y cartón (excepto el cartón del huevo), y actualmente van a comenzar a recibir cápsulas de café y envolturas de chatarrita. La siguiente imagen muestra la ponderación que se le asigna a cada objeto, tienes que tener en cuenta que con el pet te dan más dinero (o puntos, en el caso del mercado del truque) porque HAY MÁS PLANTAS RECICLADORAS DE PET QUE DE CUALQUIER OTRA COSA EN MÉXICO. 

Ponderación del Mercado de Trueque, también para que veas todo lo que reciben.


Super tip de vida

Aunque se te haga difícil creerlo (por todo el ataque mediatico que recibimos a diario sobre el plástico) es mejor que consumas tus productos en pet y plástico 2 que en vidrio, porque hay muchísimas menos recicladoras de vidrio como las que hay de pet y plástico. Echate este podcast de dos biologías que hablan sobre la situación actual del papel y el plástico en México, te cambiará la vida.

O solo dale click:



En general, reciclar es una actividad que se debería de convertir en un estilo de vida, el trabajo que le dedicas a cada envase o empaque que utilizas es necesario en la vida de cada persona para crear conciencia del consumo que existe en nuestras vidas, es el inicio de un cambio en la vida cotidiana, no basta con no pedir popote si no concientizas la vida de tus residuos, es decir, de qué te sirve no pedir popote si al final lo que ocupas en tu casa (o negocio) termina en el mismo lugar en el que iba a terminar el maldito popote.

¡RECICLA!



jueves, 21 de marzo de 2019

Los varios lados de la moneda

Pasé dos días ignorando todo lo que implicaba que me hayan "despedido", tenía miedo (todavía tengo miedo) pero al tercer día no podía seguir evadiendolo porque ya no había más compromisos sociales que me ayudaran.

Mi estrategia fue la siguiente: primero hice una lista de todas las cosas que quería hacer con mi tiempo libre, cosas positivas, que me emocionan, y relacionadas con socioterritoriales, para que cuando me tocara ver el impacto y lo "negativo" del cambio en mi estilo de vida, pudiera voltear a ver todo lo bueno. Después, hice una lista de cosas que ya no podré hacer, "lujos" que me brindaba trabajar, peroooo, a un lado de cada uno puse su lado positivo, para que fuera más fácil digerirlo, fue una lista extensa, y lloré lo que tenía que llorar (estaba sensible). Por último, hice lo más doloroso, lo más cruel y lo más real: las cuentas, no hay mucho que decir al respecto, sí podré sobrevivir un año sin trabajar pero con precariedades: volví a ser pobre.

A continuación les comparto los resultados: 

Las lista de cosas que quiero hacer las convertí en historias de usuarios para hacerlas más realizables al entender por qué y para qué las quiero hacer. 


Quizá la siguiente imagen no se vea muy bien pero aquí lo resumo: costumbre de tener cosas innecesarias.


Al final, todo es muy incierto, tengo un año para conseguir un trabajo relacionado con mi licenciatura, ¿lo podré lograr?
Lo más positivo: me emociona saber que ahora mi tiempo me pertenece.

¿Ven como no necesito ningún psicólogo? Puedo reintegrarme a la sociedad yo solita y sin ningún problema

domingo, 17 de marzo de 2019

Bye Bye CR

Pues pasó lo que temía que pasara: mi plan no salió como lo planeé. It was a long shot. Y lo peor es que no era un plan resiliente.

Entonces pasó este viernes. Estaba acostada en el sillón viendo televisión cuando recibí un mensaje de un celular que no conocía, respondí: -hola-, se trataba de una compañera de trabajo, Itzel, quien me escribió para decirme (literal) que me fuera preparada porque me tenían una sorpresa, le pregunté si me iban a correr y solo me respondió con una carita sonriente y un pulgar arriba. Me puse super nerviosa porque el día anterior no había ido. El hablé a Rubén y me tranquilizó un poco cuando me dijo que íbamos a estar bien (o sea, juntos). Le marqué a mi padre y me dijo cosas practicas, como que me pusiera abusada al momento de firmar cualquier documento, etc.

Con mi emoción y mi nerviosismo me arreglé, fui a recoger un paquete a DHL, y me fui al trabajo. Llegué tarde. 

Iba con la mentalidad de que era mi última vez ahí, subiendo las escaleras eléctricas, pasando mi credencial, subiendo el elevador (ahora que lo recuerdo, no vi por última vez la ciudad desde el piso 18). Entré triunfante, segura, empoderada porque mi plan había resultado: ¡me iban a correr! Estaba muy nerviosa. Me hice wey como por 15 minutos esperando a que pasaran a mi lugar para llevarme a RH, pero mi supervisor se fue a comer así que me puse a trabajar por última vez. Decidí que iba a pasar todos los consecutivos (créditos) que me tocaran, sin excepción, le iba a dar el crédito a todas las personas porque era mi último día y estaba destinada a darle dinero que no es mio a la gente, sin ninguna consecuencia. Y así lo hice. Treinta minutos después me salí a comer con Andy (era la última vez que comía en la cafetería, no fue la mejor comida pero disfrute estar ahí, me encontré a conocidos muy agradables, los salude como si nada). Terminamos y decidí que bajáramos por un último rato en las mesas del patio del skylobby con el sol y el olor a carne de hamburguesas asadas. Después de un rato subimos, me volví a poner nerviosa. Era el momento, si no pasaba regresando de comer no iba a suceder nunca. Me senté en mi lugar, esperé un rato y no pasó nada así que tomé un consecutivo, en eso, vi cómo Luis se acercaba a mi lugar, me puse más nerviosa (emocionada porque estaba sucediendo), me dijo en voz baja: acompáñame...

En el camino al piso 19 me preguntó cosas:
-¿Ya no querías estar aquí?-
-¿Es muy obvio?-
-Me hubieras dicho, te hubiera ayudado-

En ese momento no entendí por qué me había dicho eso, lo único que le respondí al respecto es que le había dicho a otro supervisor: Alan, (novio/ esposo/ papá del hijo de una de mis "mejores" amigas) porque de acuerdo con eventos anteriores de despido, el había tenido relación con cada uno de ellos y pensé que él podía ayudarme o podía hacer que sucediera. A lo que me respondió que -Me hubieras dicho a mí, yo te podía ayudar- Seguía sin comprender en qué me podía ayudar porque ya estaba sucediendo lo que quería: que me corrieran.

Llegamos al 19, me metieron a la sala de contratación (y despidos), le hablaron a Yolanda, la chica de RH. Me sentaron, me despedí de Luis, le di un abrazo y le volví a dar las gracias por todo. Entró el jefe de mi jefe, Gustavo, el coordinador, entre él y Yolanda me preguntaron si me habían contado por qué estaba ahí y les dije que sí sabía porque Luis se despidió de mí.

Gustavo comenzó a hablar, diciéndome que estaba ahí por mis faltas. 
-Eres un muy buen elemento pero no podemos tolerar tantas faltas porque a pesar de que haces tu trabajo de la mejor manera, no sabemos si algún día a faltaras-, etc.
Yolanda me dijo que no podía creer cuando le dijeron que la baja se trataba de mí porque siempre he sido muy responsable, bla, bla, bla... ¡Señora! ¡deme mi dinero!

Después de agradecerle a Gus por todo, hablar bien de CR y de lo mucho que me ha dejado. Después, también, de tratar de justificar porqué había faltado tanto (toda la culpa se la eché a la escuela y que la mamá de Rubén estuvo enferma), Yolanda me comenzó a decir lo que iba a firmar y solo escuché: esta es tu renuncia y esta cantidad es la que te vamos a dar. Pta, ¡era muchísimo MENOS de lo que esperaba! ¡No me estaban liquidando! ¡Estaba renucniando! Toda la culpa fue por las faltas seguidas en un periodo de 30 días. Me dijeron que "estaban siendo buena onda" porque en CR son "considerables con las situaciones de los empleados" y cuando es por faltas, no te dan nada de dinero. Y que además, me estaban dando un bono extra y no me estaban considerando las faltas de la semana. Weeeeey! Me estas quitanto toda la lana que me corresponde por despido y que llevo acumulada en dos años por el simple hecho de faltar unos cuantos días en el mes. estaba sacadisima de onda, enojadisima. Mi plan no había salido como lo planeé.

Mis conclusiones después de analizarlo, Cosas que no debí hacer:

  1. No debí de pedirle a Alan que me ayudara a que me corrieran y me liquidaran, nunca me ayudó, solo me comentó que ya le había platicado mi situación a Gus para saber si podían hacer algo, y eso llevaba casi un mes. Nunca sabré si fue cierto o no. Si fue cierto, tanto Alan como Gus fueron los culeros por correrme por faltas. Además Alan me había dicho que nunca habían corrido a alguien por faltas, que siempre buscaban la manera de despedirlos por otra cosa para que se llevaran el 100%
  2. Debí de decirle a Luis en vez de Alan (y lo supe hasta el final de los finales) pero como Alan supuestamente era mi "amigo" porque era el novio de mi amiga y nos llevábamos bien, pensé que era más fácil pero nunca vi las señales, aunque estaban ahí: todas las personas del área en la que estaba y que han corrido de CR salieron por pleitos o con broncas con él.
  3. No debí de contar mi plan, y si lo iba a hacer debió de haber sido a otra persona. Y después, debí crear un plan resiliente, uno que no me afectara tanto económicamente si me aplicaban lo de la renuncia. No debí tenerle tanta fe a mi plan, pero lo hice, a pesar de no haber contemplado varias cosas. 


Al final, le doy gracias a CR por todo lo que me ayudo a tener, me dio la estabilidad económica para salirme de mi casa, me ayudó a comprar cosas para el departamento, me ayudó a callarle la boca a Ruben y a todos los que dudaban de mí (nadie más) al ser capaz de ser responsable por un interés mayor, me sirvió para tener experiencias increíbles, pedas memorables.

Que el verdadero final, no fue CR, sino fue mi trabajo, pero hay que darle crédito (😂get it?)

jueves, 14 de febrero de 2019

Promesas

- Prométeme que nunca seremos como ellos.
- ¿Como quiénes?
- Esas parejas que conocemos. Las esposas que tratan a sus maridos como monos bailarines, los entrenan y los exhiben.
- Esposos que tratan a sus mujeres como a la policía a la que hay que burlar y esquivar.
Gone Girl